“Olvídate del sida y de las drogas, de las bombas nucleares, de los experimentos genéticos, de la manipulación de la información por parte del poder. La verdadera amenaza, la más presente, son los celos y el deseo, el éxtasis, el arrebato, el momento en que te tocará derribar las estructuras sobre las cuales asentaste tu equilibrio mental. La pasión es la amenaza más presente, no importa lo racional que creas que eres. Nadie está a salvo.”
Lucía, siempre directa, siempre con golpes certeros.
"Lamento decirte algo así, pero nunca serás feliz.
No pretendo hacerte daño con estas palabras. Si te lo digo es porque quiero ser sincero contigo antes de empezar, es lo justo. Espero que lo valores, porque nadie volverá a ser justo o sincero contigo.Así que, una vez más, te lo digo desde ahora: nunca serás feliz. Te lo pongo por escrito, para que puedas leerlo.
Quiero que salgas a la calle en el día más dulce y soleado del año y con toda tranquilidad lo repitas en voz alta. "Nunca seré felíz". Aunque haga calor verás tu propio aliento, frío y humeante, como si subrayase tus palabras. Para evitarlo, dilo con orgullo, como haría un hombre sabio. "¡Nunca seré felíz!" Inténtalo algún día.
Cuando pienso en tí, imagino una nube flotando sobre tu cabeza, como en los dibujos animados, tu aguacero privado. Te veo empapado, completamente hundido y siempre enfermo porque nunca acabas de secarte. Deprimido por el mal tiempo, tu llanto alimenta un pequeño rio, pero las lágrimas se evaporan y forman otra nube que te vuelve a llover encima. Nunca ganarás.
Será triste. Nunca conseguirás a la chica. No salvarás el mundo. Nunca hallarás el amor verdadero. No encontrarás un amigo de confianza. Nunca estarás satisfecho. Nunca tendrás bastante. Los enanos de tu circo te sacarán dos cabezas. Se les quedará pequeño el disfraz. Tus días serán largos y nada divertidos. Tus noches serán solitarias y poco más. Siempre esperarás días mejores que nunca llegarán. Y sobre todo, jamás alcanzarás una mínima paz de espíritu.
[...]
Date por avisado."
domingo, 3 de febrero de 2008
No, no intentes disculparte No juegues a insistir Las excusas ya existían antes de ti
No, no me mires como antes No hables en plural La retórica es tu arma más letal
Voy a pedirte que no vuelvas más Siento que me duelas todavía aquí Adentro
Y que a tu edad sepas bien lo que es Romperle el corazón a alguien así
No se puede vivir con tanto veneno, La esperanza que me dio tu amor No me la dio más nadie, Te juro, no miento
No se puede vivir con tanto veneno No se puede dedicar el alma A acumular intentos Pesa más la rabia que el cemento
Espero que no esperes que te espere Después de mis 26 La paciencia se me ha ido hasta los pies
Y voy deshojando margaritas Y mirando sin mirar Para ver si así, te irritas y te vas
Voy a pedirte que no vuelvas más Siento que me duelas todavía aquí Adentro
Y que a tu edad sepas bien lo que es Romperle el corazón a alguien así
No se puede vivir con tanto veneno La esperanza que me dio tu amor No me la dio más nadie Te juro, no miento
No se puede morir con tanto veneno No se puede dedicar el alma A acumular intentos Pesa más la rabia que el cemento